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miércoles, 16 de noviembre de 2016

LAS CRITICAS AL EVITA Y A LA CAMPÒRA...CONTRADICCIONES EN EL SENO DEL PUEBLO





   Las contradicciones entre nosotros y el enemigo son antagónicas. En cuanto a las contradicciones en el seno del pueblo, las que existen dentro de las masas trabajadoras no son antagónicas, mientras que las existentes entre la clase explotada y la explotadora tienen, además del aspecto antagónico, otro no antagónico. Las contradicciones en el seno del pueblo no datan de hoy, pero tienen distinto contenido en los diferentes períodos de la revolución y el período de la construcción socialista. En las condiciones actuales de nuestro país, esas contradicciones comprenden: las contradicciones dentro de la clase obrera, dentro del campesinado y dentro de la intelectualidad; las contradicciones entre la clase obrera y el campesinado; las contradicciones entre los obreros y campesinos, por una parte, y los intelectuales, por la otra; las contradicciones entre la clase obrera y los demás trabajadores, de un lado, y la burguesía nacional, del otro; las contradicciones dentro de la burguesía nacional, etc. Nuestro gobierno popular es un gobierno que representa realmente los intereses del pueblo y que está al servicio de éste.

Las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las contradicciones en el seno del pueblo, por ser de distinta naturaleza, deben resolverse con diferentes métodos. En pocas palabras, en el primer caso, se trata de establecer una clara distinción entre nosotros y el enemigo y, en el segundo, entre lo correcto y lo erróneo. Por supuesto, distinguir entre nosotros y el enemigo también implica distinguir entre lo correcto y lo erróneo. Por ejemplo, la cuestión de si la razón nos asiste a nosotros o a los reaccionarios internos y externos - el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático -, supone asimismo distinguir entre lo correcto y lo erróneo, pero se diferencia, por su naturaleza, de las cuestiones relativas a lo correcto y lo erróneo en el seno del pueblo.

Mao Ze Dong o como decíamos los viejos Mao Tse Tung..el Camarada Mao,el Gran Capitan,.el nadador del Yang Tse. Leyendo los textos de Mao nos encontramos también con la consigna QUE FLOREZCAN CIEN FLORES,consigna sobre todo referida al arte que tomo por cierto NUESTRO GRAN CAPITAN  Néstor Kirchner que de amuchar algo sabía.
Claro que esto sería válido e indiscutible si fuésemos apenas escólasticos religiosos que se limitan a interpretar los textos sagrados en lugar de tipos curtidos que mantenemos ,dentro de un pragmatismo bastante elástico , convicciones cimentadas en apelaciones morales que nos impiden darle aire a hijos de puta, amen de la autodefensa lógica ante quienes vienen por nuestro upite.
En ese marco quiero recordar que en la primera aparición pública de la leprosa Cristina doppo derrota electoral, la mencionada soberbia ,sectaria e individualista  realizó un amplísimo llamado a la unidad nacional para enfrrentar a la restauración nacional respondido por nadie.
No caben dudas que hay movimientos que forman parte del campo popular,que no abrevan en el Partido del Extranjero como acertadamente expresa Teodoro Boot,que el centro del campo nacional y popular,por razones históricas y si se quiere telúricas al gusto de Leopoldo Marechal,sería el peronismo puro y duro .
Lo cierto,la verdad que tiene gusto amargo es que amplios sectores dirigentes del peronismo le dieron la espalda no solo al llamado sino a Cristina cuando ella es el blanco dilecto del imperialismo en su campaña continental contral el demonio populista.
En ese sentido,las críticas a la conducción del Movimiento Evita o al pelotudismo errante de algun miembro de La Campora han de ser leidas como discusiones en el seno del pueblo a la espera que alguna puta vez deje el Evita de entender que el camino del cambio en el pais no pasa por ser gestores e intermediarios entre el pueblo y el gobierno de turno sino plantearse formar parte del reemplazo de un regimen que lleva al pais a una crisis estruendosa y que a su vez algunos diputados dejen de jugar a la denuncia efectista o a la pelotudez rampante como Ottavis 



2 comentarios:

  1. Excelente. Claro que queda el gusto amargo de observar a los que tienen mirada corta. La dejan sola con tal de congraciarse con algún dador de limosna, y van al pie. Mientras tanto, el tiempo pasa y, por lo que se ve, ninguno estamos a la altura de la leprosa. Nos dan la oportunidad y contestamos con el "animémonos y vayan". En fin, así nos va...

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  2. claudia16.11.16

    Es que más que "contradicciones en el seno del pueblo", algunos posicionamientos de los "cultores del cambio vía fuga" no responden a contradicción alguna sino a elección deliberada por la hijaputez y la medianía política. Algo así como un estentóreo y directo renunciamiento, sin sombra de culpa, hacia cualquier clase de futuro colectivo. Las declaraciones de todos estos fulanos, al igual que las del gobierno del país fantasma (ése bosquejado en la comodidad de las mesas transnacionales) logran inicialmente, por la vía del estupor que producen, el propósito calculado por la avanzada PRO-Anomia (encerrarnos en la pregunta acerca de por qué han volcado estos tipos; inquisición gratuita en la que no deberíamos distraer tiempo, realmente).No tengo dudas de que un día la verdad popular marcará a estos tipos con tinta indeleble y no podrán pisar la calle sin ser abucheados. Pero para ese día, todavía falta, infelizmente. Saludos.

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