sábado, 19 de mayo de 2012

Dolares ,dolares


   


                                           EXCELENTE NOTA DE ALFREDO ZAIAT




Hoy toca Zaiat al Karma que nos persigue desde que tengo memoria y aún antes.Ese Karma es la suerte del dólar.
Se apoyaría la devoción por el verde por los avatares sufridos por la moneda nacional que, desde su creación en la década del 80 del siglo anterior, ha sufrido cinco cambios e incontables devaluaciones y procesos inflacionarios que habrían calado hondo en la conciencia
Veamos de pesos moneda nacional, la primer moneda a Pesos Ley 18.188 en 1970 (Ministro de Economía Aldo Ferrer, si señor el mismo Aldo Ferrer hoy embajador en Francia ), la equivalencia era 100 a uno, en 1983 bajo Bignone de Pesos Ley a Pesos Argentinos, equivalencia 10.000 a uno, el Peso Argentino de corta vida fue reemplazo por el Austral, equivalencia 1000 a uno, termina el Austral devaluado un 5.000% con respecto a su inicio siete años atrás.
En el 92 comenzó nominalmente nuestra actual moneda, el peso sin aditamento alguno.
Este cambio monetario fue el que mayores efectos dramáticos tuvo puesto que su equiparación mágica con el dólar arrasó la economía nacional. A la invasión de productos extranjeros, pérdida de competitividad de los nuestros hay que agregar como daño mayor, no colateral, el refuerzo de la idea ya existente que la referencia monetaria argentina era necesariamente el dólar. Contratos en dólares, depósitos bancarios en dólares, precios de mercaderías en dólares, putas en dólares digamos. Esta dolarización virtual cuya cúspide se vivió en los finales de los noventa y en el 2000 fue la raíz de la crisis que estalló en el 2001.
Los depósitos en dólares , que no eran tales, sino mera expresión de la voluntad del cliente bancario de convertir los billetes que depositaba en moneda extranjera, superaban muy ampliamente los de moneda nacional y no contaban con ningún respaldo  ya que los ingresos de dólares reales, producto de exportaciones eran casi nulos comparados con lo expresado en los saldos bancarios.
Para sostener esta locura se profundizó otra, la deuda externa ya desbocada se profundizo hasta superar el 160% del PBI .
Estaba todo dicho, como refugio contra la inflación y la debilidad de la moneda nacional buscamos el dólar y este refugio cayó encima nuestro.
Se habló fuerte, muy fuerte de blanquear la situación y dolarizar totalmente renunciando a la moneda nacional. Sin palabras, un pueblo sin moneda propia no existe como tal.
Hoy la dolarización subsiste en la mente de los argentinos, precios en dólares en campos y propiedades, precios de dólares repuestos de algunas maquinarias, precios en dolares para variedad de productos y servicios, algunos con base en realidades,otros apenas humaredas.

Tenemos como dije recién una raíz del problema más ligada a lo real, en una economía como la nuestra en que el peso de los exportadores es omnipresente se puede entender que el propietario de un campo que depende de la venta de soja al exterior, pueda tasar el mismo, en función de lo que la ganancia que le brinda el mismo, ganancia que es dólares puesto que en esa moneda se le liquidan las operaciones.
Amen de ello y como es tradicional, la mayor parte de las inversiones y gastos de parte significativa de esta franja de los muy ricos, se realizan en el exterior requiriendo para ello dólares exclusivamente pudiendo prescindir casi completamente del peso.

La estructura económica argentina, hiper concentrada y extranjerizada no puede escapar a este dato. Como opiné anteriormente, los primeros años de esta gestión fueron para escapar del infierno, los actuales signados por el esfuerzo compulsivo de lograr desarrollo independiente de esta matriz bicentenaria choca una y otra vez con un muro construido por años y años de costumbres.
Sobre todo choca con la tilingueria argenta que no concibe otro mundo distinto al paquete con moño rosa que presentan las clases dominantes.
   
Néstor cuando asume habló de levantar la autoestima, esto es central, un pueblo que se desprecia nunca va a lograr ser un pueblo y esto tiene que ver con la actual coyuntura.
El dólar es necesario para quien viaja a los EEUU o para quien necesita importar un producto que no se fabrica en el país o es notoriamente mejor que los que aquí se producen, fuera de ello es difícil de entender en otras latitudes este TOC como bien lo llama Alfredo Zaiat
Brasil  tuvo tantos o más  cambios de moneda que la Argentina, y sin embargo  nuestro vecino  no padece de esa enfermedad , puede que cierta sensación de “o mais grande” tenga algo que ver, lo concreto que la gran burguesía nacional brasileña, por orígenes históricos quizás, por una tradición que hizo que la Corona  se trasladara en su momento a Río de Janeiro siendo así por unos años Río la capital del Imperio Portugués o por lo que fuere, la gran burguesía brasilera tiene un “ sentido nacional” y esto no se da por decreto.
La gran burguesía argentina tiene desde sus orígenes vocación lacaya.
Desde Rivadavia y sus empréstitos con Inglaterra, desde el tratado Roca –Runciman ,desde las dictaduras con sus doctrinas de seguridad continental hasta las relaciones carnales de Di Tella, todos han subordinado el desarrollo nacional  a los intereses exportadores de materias primas que dependen de divisas extranjeras. Libras esterlinas ayer, dólares hoy ¿yuanes mañana?

Ahora bien, el 99% por ciento de la población es ajeno a este condicionamiento concreto ,a estos negocios con los mercados de granos.
Al parecer aquello que la clase de referencia pesa más que la de pertenencia es una verdad fuerte.
Así como las clases dominantes en el día a día de las decisiones- precios- empleo –producción son las que determinan la realidad que nos tenemos que enfrentar, pareciera que también determinan valoraciones de la realidad, temores y salidas, refugios y caminos.

¿Cómo romper con la cultura del dólar? Más allá de terminar con contratos en esa moneda, mas allá de terminar con depósitos en dólares, más allá de controles que no perduran en el tiempo, confieso que no tengo idea.
Puede que promover cédulas hipotecarías o depósitos garantizados sobre emprendimientos inmobiliarios sean opciones atractivas y para ello necesitamos una banca orientada en ese sentido, pero no lo sé, apenas soy un tipo de a pie que vivió de adentro cambios de signos monetarios e  hiperinflaciones y cuasi monedas, corralitos y corralones.
Dólares y dolores muchos dolores.




4 comentarios:

  1. Nando: Y a todo eso agreguelé a Videla explicitando que se hizo un golpe de estado y se asesinó a muchos, muchísimos compatriotas solamente "para disciplinar al pueblo e imponer una economía liberal"

    ResponderEliminar
  2. Anónimo19.5.12

    Me confieso realmente ignorante en economía, pero la misma, como en muchos casos, debería subordinarse a la política y no al revés. En este sentido, ¿No sería posible hacer que, por ley de la nación, los contratos de compraventa de inmuebles en nuestro país se relizaran obligatoriamente en pesos, por ejemplo?
    Muy pocas veces compré dólares, siempre preferí hacer plazos fijos en pesos.
    No sé que alternativa se le puede buscar al cipayismo monetario (y de otros ordenes)que muestra una parte de nuestra sociedad. Mientras no haya una burguesía con sentido de nación (como la brasileña, por ejemplo) no creo que pueda haber una solucion al tema monetario. El gobierno intenta crear o darle forma a una burguesía así, pero si los integrantes de esa burguesía no están dispuestos a invertir en el país y siguen fugando ganancias al exterior, no se podrá hacer nada.

    Saludos,
    JP

    ResponderEliminar
  3. Anónimo19.5.12

    Entre otras cosas, pienso que una tasa de inflación más baja y tasas atractivas para ahorrar en pesos ayudaría. Yo tengo un plazo fijo chiquito que me vence en junio. La tasa de interés que me ofrecen es más baja que inflación. Como voy a irme de vacaciones afuera (tengo todo el derecho de vacacionar en otro país, así como queremos que vengan extranjeros al nuestro) necesito comprar dolares. Si en cambio prefiero guardarlo para eventualmente comprar algún departamentito, necesito dólares también (no es fácil conseguir crédito hipotecario). El sistema actual incentiva que compremos moneda extranjera.
    Mauro

    ResponderEliminar
  4. Tenéis muy cerca al poderoso vecino y el dólar pesa mucho.
    Aquí igual pronto tendremos que volver a las pesetas.
    Feliz domingo.

    ResponderEliminar

se agradecen los comentarios firmados, si no tenes una cuenta que te permita hacerlo en el texto podes ingresar tu nombre ,insultos se rechazan sin mas